Me encanta la capital de España, Madrid, por su diversidad: el Museo del Prado con obras de Velázquez y Goya, el Palacio Real con su grandeza barroca, la Gran Vía para ir de compras y la movida nocturna de Malasaña. A las cinco de la mañana todavía puedes tomarte unos churros con chocolate, ¡supernormal allí! Pero también hay mucho por ver en los alrededores. Hice excursiones de un día a Toledo, con sus calles medievales y su catedral impresionante, donde conviven herencias cristianas, judías y musulmanas.
Otra escapada me llevó a Segovia y su acueducto romano – una maravilla de la ingeniería antigua. Además probé el famoso cochinillo. Finalmente visité Ávila, famosa por su muralla perfectamente conservada. Estas ciudades castellanas están muy cerca entre sí, pero cada una tiene su propio carácter. Para una friki de la cultura y la historia como yo, fue un festín.
Museo del Prado: Entrada gratis la última hora antes de cerrar (suele haber cola).
Tapas: En Madrid no te pierdas La Latina (Cava Baja) o Lavapiés.
Trenes: Toledo, Segovia y Ávila están bien comunicadas por tren rápido o autobús desde Madrid.
Gastronomía: Cocido madrileño, bocadillo de calamares y churros con chocolate son imprescindibles.
Mejor época: Primavera (abril–mayo) y otoño (sept.–oct.) – en verano hace mucho calor, en invierno refresca.
Ideal para: Amantes de las ciudades, de la cultura, la fiesta y las compras.
Costes: El metro en Madrid es barato (bono 10 viajes unos 12–14 EUR), hoteles 60–120 EUR/noche, tren a Toledo/Segovia desde 10–15 EUR.
Duración recomendada: 4–5 días para Madrid y 1 día extra por cada excursión (Toledo, Segovia, Ávila).